
MARIANA NEIRA
PRESIDENTA
¿Quién soy?
Soy Mariana, aunque casi todos me conocen como Marianita. Nací en Bariloche, el último marzo de la década del 70, y hoy tengo la enorme suerte de vivir rodeada de las montañas que tanto amo.
Trabajo como manager de un hotel, soy gerente general de una familia con adolescentes y disfruto de una vida muy activa. Me apasiona el deporte y la naturaleza: hago mountain bike, ciclismo de ruta, esquí alpino, telemark, windsurf, trail running y natación. También me encanta pintar, enmarcar, cocinar y compartir largas charlas con amigas.
En Desafío Bariloche soy instructora en pista —el trabajo más lindo del mundo— y también formo parte de la comisión directiva, acompañando el crecimiento de un proyecto que transformó mi vida.
¿Por qué amo Desafío Bariloche?
En 2018 yo estaba buscando algo. Sentía que tenía una energía inmensa que necesitaba encontrar su lugar. Y, como esas casualidades que parecen estar destinadas a suceder, Desafío Bariloche también estaba buscando: necesitaba auxiliares voluntarios.
Ese encuentro cambió mi vida.
Llegué con la intención de dar, pero descubrí que recibía muchísimo más de lo que podía ofrecer. Encontré un equipo de personas apasionadas, comprometidas con una causa y un propósito muy claro: construir inclusión y generar oportunidades para todos.
Desde ese momento no dejé de aprender. Me capacité, sumé experiencia y fui asumiendo distintos desafíos dentro de la organización con un mismo objetivo: que cada vez más personas puedan vivir experiencias significativas y transformadoras en la montaña y, sobre todo, en la vida.
Hay una frase que me acompaña desde entonces: "Lo que se ve, no se puede dejar de ver." Y Desafío Bariloche me enseñó justamente eso: una nueva manera de mirar el mundo. Desde ese día, ya no hubo vuelta atrás.
